No tengo qué mirar, miro al resplandor que ciega mi párpado.
Indiferente al abismo tres veces con piés de rodillas y sobre de sal. Manda la carta a la dirección equivocada, no llega nada y hay desepcion en las caras.
Pies de rodillas sentadas sobre la silla. Cara rodeada de rosado en las mejillas, pupilas extendidas, dilatadas y el lagrimal seco.
Un polerón suelto colgado en el filo de la madera, era una astilla amarilla seca y cortaba la huella digital.
Indiferente al abismo tres veces con piés de rodillas y sobre de sal. Manda la carta a la dirección equivocada, no llega nada y hay desepcion en las caras.
Pies de rodillas sentadas sobre la silla. Cara rodeada de rosado en las mejillas, pupilas extendidas, dilatadas y el lagrimal seco.
Un polerón suelto colgado en el filo de la madera, era una astilla amarilla seca y cortaba la huella digital.