Mira para mi mala acostumbrada manera me han escogido para fundar como cinco
votos más memorables y perplejos entonces espantosos piés de oro para aclarar que el paso sede
a la estrella y la noche oscura. Siempre queda un espacio en blanco, sumando diez de estos para tu cintura para mi cabeza queda sola la nutrición de espasmos locos por la respuesta que se sumerge en el invierno, el crudo, la gallina, el huevo crudo, abismo sin fondo es donde caíste para
seguir con las preguntas, sucediendo a otras con los evangelios que rascan la melena colorada de sus cabezas que posan sobre las piedras inmóviles y así nadan en tus sesos más coloridos y van dándose vuelta y cuenta de que el francés es más facil que entender lo que hay aca y una jacarandá toco mi puerta y sali con ella.
fin.