Admitir que no es fácil mi lugar, es de asustarse a correr, ahogarse en mar y beber su sal, pero mejor que eso es nadar en él y bañarme con su sal, quizás nuevamente confunda tus lunares con las pupilas porque ambos me miran y claro, pupilas negras, lunares negros, es de confundir. Quizas si mi vida estuviera entre paréntesis estaría en mejor estado que hoy, estar entre paréntesis, estar pero no estar, ser una alerta, un mensaje subliminal, ser una canción, un poema de un antipoeta, la mano de un sastre, ser una huella o un paréntesis, es como parecer que estás. Mejor me pongo a ver cómo la libélula que encontré ayer, clama por un nuevo par de alas para vivir y ser ella, tomar su esencia y parecer. Alto! mejor me voy a hacer un barco de papel. Mejor miro el cielo y me cae el café, mejor miro el piso y se levanta la calle con luz, mejor me acuesto en ti para volver a parecer un paréntesis, una posible historia aún no resuelta, que anhela no tener puntos suspensivos sino un punto final, al final y para un final.