jueves, 4 de junio de 2009



Ser más que un bolsillo de manos comiéndose las pelusas del género,
convertirme en el hilo del sastre para dejarme de viajes,
tratarlo como agujas sin resortes y lanas sin revólver,
como revolver el incienso muerto de las velas en la mañana madrugada
y jugar con las espadas sin pesuñas, meterse en el zapato ajeno
mirar como él descubre, maravillarse con se destacó ayer,

jugar de nuevo con espadas para morder las cuerdas y ponerse las alas...
no sabré si volveré

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